Charlie Hebdo y el cerdito de Disney

El 2 de noviembre de 2004 el cineasta holandés Theo Van Gogh moría abatido a tiros por un integrista musulmán de origen marroquí. Su “pecado” había sido rodar un documental, titulado Submission (Sumisión) dedicado al papel que los fundamentalistas atribuyen a la mujer. El trabajo de Van Gogh, que apenas dura 10 minutos, es un monólogo escrito por la somalí Ayaan Hirsi Ali. Ambos fueron amenazados de muerte, pero Van Gogh renunció a la protección policial y pagó con su vida la ofensa al islamismo radical.

Diez años más tarde, la brutal sacudida que ha provocado la matanza en Charlie Hebdo vuelve a poner en primer plano (y de qué manera) el viejo conflicto entre fundamentalismo y libertad de expresión. Cierto que suele ser un combate tan desproporcionado como el que ha enfrentado los kalashnikov de unos yihadistas con los lápices de unos dibujantes satíricos.

Theo Van Gogh

El rodaje de Sumisión en 2004 le costó la vida a Theo Van Gogh

Vaya por delante que ese conflicto no se limita al integrismo musulmán. Muchas religiones lo han llevado al límite y algunos sistemas políticos han oficializado el terror para acabar con cualquier voz discordante. Y a menudo ha sido la alianza entre la religión y la política la que ha tenido consecuencias más duraderas y devastadoras.

Es un tema universal y en lo que se refiere al rigor de las dictaduras islámicas, ya hemos visto que esa violencia letal alcanza a todas las expresiones culturales (desde un libro de Salman Rushdie al blog del joven saudí Raif Badawi, condenado a mil latigazos por criticar la política de su país). Pero quiero ceñirme al enunciado de este blog, así que intentaré dar algunos apuntes de cómo el fundamentalismo musulmán se ha mostrado siempre especialmente iracundo con el mundo del cine.

El Corán no prohíbe la representación de personas en imágenes

A menudo se argumenta que el Corán es contrario a la representación de personas en imágenes de cualquier tipo. Pero se trata de un argumento pillado por los pelos. El texto sagrado no contiene ninguna prohibición en este sentido, así que dicha interpretación sólo se puede achacar a la versión interesada de teólogos fundamentalistas, más preocupados por evitar el contacto de sus fieles con lo que consideran una “escuela del vicio”y una amenaza para su propia autoridad.

Un caso emblemático es el de Irán, donde el cinematógrafo era un espectáculo habitual en la corte a comienzos del siglo pasado, pero cuando se planteó la apertura de un cine en Teherán los ulemas mantuvieron una violenta oposición asegurando que la representación de seres animados transgredía las prohibiciones religiosas. A finales de los 70, en tiempos del Sha, fueron incendiadas o cerradas numerosas salas de proyección y la revolución islámica supuso la puntilla para el cine iraní. El integrismo de los ayatolás acabaría mandando al exilio a muchos directores y actores, y el cine se volvería muy estricto en la exhibición del sexo, prohibiendo incluso mostrar actrices “demasiado bonitas”.

Jafar Panahi no podrá dirigir durante 20 años

Desde entonces, la censura se ha mantenido muy beligerante. El ejemplo más reciente ha sido el encarcelamiento del director Jafar Panahi, que fue condenado a seis años de cárcel en el 2010 y sobre el que pesa la prohibición de dirigir en los próximos 20 años. La osadía de Panahi, realizador galardonado en los Festivales de Berlín y Venecia, ha sido mostrar en sus películas el trato vejatorio que sufren las mujeres en Irán.

Jafar Panahi

La detención del director  Jafar Panahi ha desencadenado una campaña internacional a su favor

La misma razón, trasladada a Argelia, pudo costarle la vida a la realizadora Hafsa Zinaï Koudil, que en 1995 consiguió rodar con muchas dificultades Le démon au féminin (El demonio en femenino) denunciando la demonización de las mujeres por parte de los integristas. Finalmente la película no obtuvo autorización para salir de su país y Zinaï recibió un recado del fundamentalismo: “Si hablas es la muerte o el exilio”. En diciembre de aquel mismo año, el rodaje de Djebel Baya, de Azzedine Meddour fue interrumpido por una explosión que provocó la muerte de 13 personas. Oficialmente fue un accidente debido a un error en la manipulación de explosivos para una escena, pero nunca se aclaró la verdadera naturaleza de aquel episodio.

Otro país que ha vivido sus años de plomo ha sido Egipto. En 1990, durante el Festival de El Cairo, tachado por los fundamentalistas como una muestra de libertinaje, un comando ametralló un cine del extrarradio cairota provocando cuatro heridos. En paralelo al aumento del integrismo islámico en el país, algunas actrices fueron objeto de amenazas de muerte por sus papeles de mujeres seductoras y en 1997, los actores Maali Zayed y Mamdouh Wafi fueron condenados a un año de trabajos forzados por ultraje a las buenas costumbres. Su pecado, protagonizar una escena de amor de una forma demasiado convincente en la película Aboul Dahab.

La directora saudí Al Mansour rodó oculta en una furgoneta

Cartel de la Bicicleta verde

La bicicleta verde no se proyectó en su país de origen, Arabia Saudí, donde el cine está prohibido

Tampoco lo tuvo fácil la cineasta saudí Haifaa Al Mansour, que en 2013 rodó su famoso largometraje La bicicleta verde dando las órdenes desde el interior de una furgoneta para no violar la prohibición de que una mujer sea vista en público con hombres. La película, pese a su tono de crítica costumbrista, no pudo ser vista en Arabia Saudí donde los cines y teatros están sencillamente prohibidos.

Finalmente, como muestra de los extremos grotescos que se pueden alcanzar en la aplicación de un dictado religioso, no me resisto a citar el caso de Malasia, donde los fundamentalistas musulmanes lograron que se prohibiera una  escena de La bella y la bestia, de Disney, en la que un cerdito retoza en el patio de una granja porque “Los cerdos son un insulto a la religión islámica”.

Los dibujantes de Charlie Hebdo harían unas viñetas geniales con este lema.

 

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s