El esqueleto de Leviatán

Con varios meses de retraso y una severa “corrección de estilo”, los rusos podrán ver por fin Leviatán, la película de su compatriota Andreï Zviaguintsev que ha levantado las iras del viejo aparato del Kremlin.

El autor de El regreso (2003) y Elena (2012), ha rodado esta vez la historia de un hombre común que se enfrenta a los poderes locales para evitar que le echen de su casa. Una parábola aplicable en todo el mundo (en la España de los desahucios, sin ir más lejos) y que en Rusia ha sido interpretada como una ácida radiografía de la “era Putin”.

Cartel de Leviatán

El esqueleto de la ballena asoma como una metáfora recurrente en Leviatán.

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