El documental en China pide oxígeno

El documental en China está siendo una de las víctimas de la creciente deriva autoritaria del gobierno. El ejemplo más reciente es Under the Dome (Bajo la cúpula), realizado por la periodista china Chai Jing y consagrado a los altísimos niveles de contaminación que respiran sus compatriotas.

Su contenido, muy riguroso, ha levantado un considerable dolor de cabeza a las autoridades, que han optado por la fórmula tradicional en estos casos: si alguien ofrece un testimonio fiel y documentado sobre la gravedad de un problema, acabemos con el testimonio.

La autora del documental Under the Dome, durante la presentación del mismo

Chai Jing, la autora de Under the Dome, durante la presentación del documental

Sigue leyendo

Besos y vetos

Acabo de ver de nuevo Cinema Paradiso (Giuseppe Tornatore, 1988) y me vuelve a sorprender lo familiar que resulta esa historia que arranca en los años 40 y gira en torno a una sala de cine de una pequeña localidad de la Italia meridional. Se podía haber ambientado perfectamente en la dura España de la posguerra, en cualquiera de esos cines de pueblo, que eran nuestros propios “cinemas Paradiso” y que muy de vez en cuando tienen mínimos conatos de recuperación.

En lo referente a la censura, choca esa similitud entre la Italia que derrotó al fascismo y la España del fascismo triunfante. Hasta que reparas que, en ambos casos, una institución tan poco democrática como la Iglesia Católica era la que decidía lo que se podía o no se podía ver en la pantalla. Sobre besos, abrazos y cualquier conato de pasión, la Iglesia ejercía el control absoluto de las tijeras. Daba igual que fuera en un pueblo de Sicilia o de Castilla.

 

Escena de Cinema Paradiso

En Cinema Paradiso, el pequeño Totò tiene el privilegio de ver los besos vetados por el párroco local.

Sigue leyendo

El esqueleto de Leviatán

Con varios meses de retraso y una severa “corrección de estilo”, los rusos podrán ver por fin Leviatán, la película de su compatriota Andreï Zviaguintsev que ha levantado las iras del viejo aparato del Kremlin.

El autor de El regreso (2003) y Elena (2012), ha rodado esta vez la historia de un hombre común que se enfrenta a los poderes locales para evitar que le echen de su casa. Una parábola aplicable en todo el mundo (en la España de los desahucios, sin ir más lejos) y que en Rusia ha sido interpretada como una ácida radiografía de la “era Putin”.

Cartel de Leviatán

El esqueleto de la ballena asoma como una metáfora recurrente en Leviatán.

Sigue leyendo

Ni una copa con Leslie Howard

Hay muchos interrogantes sobre el paso de Leslie Howard por Madrid, en plena II Guerra Mundial, y su trágica muerte cuando volvía a Inglaterra y su avión fue abatido por los nazis. Hay quien asegura que el británico, que ya era un actor consagrado y venía como conferenciante, era en realidad un agente de su Majestad y traía el cometido (seguramente ingenuo) de conocer el grado de neutralidad de Franco en la contienda. Otros afirman que Madrid solo era una escala en su verdadero destino, Lisboa, de donde finalmente despegó el vuelo que le condujo a la muerte el 1 de junio de 1943.

Por desgracia, en este artículo no podré desvelar las circunstancias de la desaparición del intérprete de Ashley Wilkes en Lo que el viento se llevó y si murió llevando información sensible. Más bien voy a añadir un poco de misterio al asunto, porque buceando en los Archivos de la Censura encontré el original de un documento que me llamó la atención y quiero compartir con quienes leáis este blog.

Lesile Howard

El actor Leslie Howard pudo venir a España como agente británico

Sigue leyendo

Charlie Hebdo y el cerdito de Disney

El 2 de noviembre de 2004 el cineasta holandés Theo Van Gogh moría abatido a tiros por un integrista musulmán de origen marroquí. Su “pecado” había sido rodar un documental, titulado Submission (Sumisión) dedicado al papel que los fundamentalistas atribuyen a la mujer. El trabajo de Van Gogh, que apenas dura 10 minutos, es un monólogo escrito por la somalí Ayaan Hirsi Ali. Ambos fueron amenazados de muerte, pero Van Gogh renunció a la protección policial y pagó con su vida la ofensa al islamismo radical.

Diez años más tarde, la brutal sacudida que ha provocado la matanza en Charlie Hebdo vuelve a poner en primer plano (y de qué manera) el viejo conflicto entre fundamentalismo y libertad de expresión. Cierto que suele ser un combate tan desproporcionado como el que ha enfrentado los kalashnikov de unos yihadistas con los lápices de unos dibujantes satíricos.

Theo Van Gogh

El rodaje de Sumisión en 2004 le costó la vida a Theo Van Gogh

Vaya por delante que ese conflicto no se limita al integrismo musulmán. Muchas religiones lo han llevado al límite y algunos sistemas políticos han oficializado el terror para acabar con cualquier voz discordante. Y a menudo ha sido la alianza entre la religión y la política la que ha tenido consecuencias más duraderas y devastadoras. Sigue leyendo

El trasero de Cupido

En 1922, cuando Ernst Lubitsch emigró a Estados Unidos, el genial director de El bazar de las sorpresas, Ninotchka o To be or not to be, seguramente acariciaba el sueño de todo recién llegado a Hollywood: contar con el apoyo de una industria cinematográfica fuerte y desarrollar con total libertad su estilo inconfundible. Lo que hoy se conoce como el “toque Lubitsch”.

El “toque” incluía unos diálogos rápidos y afilados, situaciones cargadas de dobles sentidos y buenas dosis de un erotismo que llegaba y se desvanecía con la misma naturalidad que el flujo de las mareas.

Escena de La viuda alegre

Maurice Chevalier, en el papel de amante insaciable en La viuda alegre

 El erotismo sutil no libró a Lubitsch de la censura

Lubitsch era un maestro en el arte de la ambigüedad y construyó numerosas tramas basadas en el engaño amoroso y una sexualidad que nunca se mostraba abiertamente, pero siempre estaba presente de una forma elegante y sutil.

Sigue leyendo

El Greco y los nuevos inquisidores

El cuarto centenario de la muerte de El Greco, que se viene celebrando en Toledo con el proverbial lucimiento de la clase política (basta recordar el pique entre el ministro Wert y la presidenta de Castilla-La Mancha, María Dolores de Cospedal, en los actos inaugurales), me permite desempolvar una historia jugosa y muy oportuna.

Se refiere a una película sobre el pintor, rodada en 1964, aprovechando el 350 aniversario de su muerte. Estábamos en plena dictadura y el “predemócrata” Manuel Fraga era ministro de Información y Turismo. El año anterior, el régimen franquista había sido vapuleado en todo el mundo tras las ejecuciones de Julián Grimau, Enrique Granado y Joaquín Delgado. Franco volvía a consolidar su merecida fama de tirano con las manos llenas de sangre y el cine no era ajeno a ese momento, como ya he contado en el post sobre El verdugo.

La intervención de la censura convirtió un alegato contra la Inquisición en una historia de amor

La intervención de la censura convirtió un alegato contra la Inquisición en una simple historia de amor

Sigue leyendo